Año Nuevo
Buenas tardes. Se que ya ha pasado más de un mes desde aquel día, pero las divagaciones que a uno le ocurren en la vida y por el mundo me han impedido terminar esta entrada hasta ahora. Bueno pero basta de explicaciones y al grano.
Desde niño he pasado años nuevo felices, siempre han sido época de celebraciones y buenos momentos. Siendo un poco más grande, ya entrando al mundo de los carretes, me fui dando cuenta de que en esta fecha las celebraciones son de una índole distinta a las de otras fiestas, teniendo, el año nuevo un carácter mucho más carnavalesco, a mi parecer. Al principio partí yendo a las infantiles fiestas tipo Casa Piedra, el Palestino,
Siempre he oído muchos comentarios de las celebraciones de año nuevo llevadas a cabo en Valparaíso. En general, a lo que más se hace alusión es a los fuegos artificiales, al menos eso es lo más mediático. Pero tenemos algo así como el lado “B”, que es el real Carrete de año nuevo que se hace en el puerto. A lo largo del tiempo he ido conociendo cada vez a más gente que me comenta sobre la magnitud de esta fiesta y para celebrar la llegada de 2008 decidí que Valparaíso sería la mejor opción.
Mi experiencia parte en la calle Errázuriz (costanera) sentado en el bandejón central comiendo y tomando algunos pequeños manjares con mi mamá, una amiga de ella con su hijo y mi amigo. Luego de la comida caminamos a la plaza a ver los fuegos más de cerca, allá había muchísima gente, todos ansiosos esperando las 0 horas. Llegado este momento, el cielo se inundó con los colores de las toneladas de explosivos utilizados este día, un espectáculo digno de recordar, además la lluvia de champaña que la gran masa hizo durante un buen rato. Luego, el mambo... más bien el mambo, la cumbia, la cueca, la salsa, el merengue y cualquier ritmo pachanguero que se les venga a la cabeza. La enorme pista de baile constituida por personas de todas las edades, en grupos de amigos y familias. Subiendo algunos de los cerros, nos encontramos con carretes algo más alternativos llevados generalmente al ritmo de los djembes, tambores, guitarras, etc. Si hasta el inconfundible sonido de nuestra criolla trutruca me toco escuchar.
Mi noche estuvo increíble, puedo decir con certeza que el 2008 lo partí bien celebrado, espero que este nuevo año sea tan bueno como lo fue el carrete que lo empezó, lo mismo espero para ustedes que leen estas líneas.
El video da una pequeña visión que con mi partner captamos de lo vivido aquel día. Sobre la parte del final... nada que decir.
Pronto nos vemos con nuevas aventuras.
El PoLLo.
